Igualdad de Genero

"EL" tema en fechas recientes es la igualdad de género, de qué se habla si no es de "feminismo" "machismo" "respeto" "abuso" etc, etc.

Hemos sido testigos de la voz de mujeres importantes hablando en foros internacionales sobre el tema, sobre cómo la educación de la mujer en países en desarrollo es la generadora de ese cambio tan deseado, hemos visto marchar a miles, esta última vez vestidas de morado en la Megalópolis (CDMX) exigiendo respeto en todos los espacios que compartimos.

Este tema como a todas me ocupa, me indigna y desde mi criterio creo que debe hablarse mucho en la familia para que verdaderamente exista un cambio...

Ahí en la intimidad y desde el amor debe generarse la fuerza para que ese cambio que deseamos se vea reflejado cada día y deje de ser tema de noticia morbosa cuántas mujeres mueren o son lastimadas cada día, todos los días por ese hecho, por ser mujeres.

México está considerado dentro de los países más peligrosos del mundo para vivir como mujer y eso avergüenza...casi tanto como ser el país más ignorante del mundo y siendo sinceros ambas cosas van de la mano.
No pude escribir nada y eso que traté sobre el Día Internacional de la Mujer, había tanto caos generalizado que mi conocimiento desde hace muchos años de que el 8 de marzo se conmemora gracias a la muerte de muchas mujeres trabajadoras fue demasiado triste para escribir algo que mitigara la pena por el pasado y el presente en el que la mujer es maltratada.

Hoy que estamos a unos días de festejar el Día de la Madre sí me siento fuerte para escribir que ¡festejemos la reciedumbre de ser mujer-madre-tía-madrina y como tales hagamos lujo de detalle en esa encomienda!

Forjemos personas de bien, personas conscientes y con valores lo suficientemente altos para saber diferenciar sin duda lo que está bien de lo que está mal...no aparentar, no parecer, SER!

No todo lo que parece es real, todos nos equivocamos y cometemos errores garrafales a lo largo de la vida, sin embargo el que se corrige CRECE, quién permanece ciego a sus errores se perpetúa cometiéndolos hasta la muerte.
Hoy que somos centro de nuestras familias seamos las hacedoras del cambio, sería tan gratificante ser la generación que ¡lo logró!

Imagina pertenecer a ese grupo que educó mujeres y hombres dignos de confianza, que respetan la condición de hombres y mujeres de bien, sin parapetos...

Las campañas mundiales no son nada cuando se comparan a la fuerza del ejemplo diario...
Mujer educadora de conciencias y hacedora de milagros... ¡podemos juntas!

Que en el festejo que como buenos mexicanos hacemos del "día de la jefa" aplique el sobrenombre, habla desde tu corazón acerca de esta situación que vivimos a nivel mundial, haz foro en la familia y acuerdos.
Infórmate, actúa, rompe con herencias mal heredadas y que tus hijos e hijas sepan su valor real, para así cumplir con el equilibrio que la igualdad nos demanda.

Dar amor maternal es también, además de aliento y cobijo, enseñanza de vida.